jueves, 22 de diciembre de 2011

Soy la decepción, Carlos Godoy



jugué con “Soy la decepción”
no escribí ni una palabra
me agarré las que saltaron
y me las ordené como quise.

en algún lugar de este libro
también estaba esta poesía.

                  *

decir “no me importa la poesía” ya lo hace la gilada.
imaginate una pileta olímpica con los andariveles y los nadadores
ahora sacá los andariveles, ahora el agua, ahora los nadadores.
eso es lo que pasa:
un sistema en funcionamiento que va separando las piezas
las únicas herramientas para la escritura son el resentimiento y la paranoia;
lo que te mantiene vivo es el miedo; solo
existe una forma de hacer un libro memorable y es
liberando las enfermedades que abundan en el espacio reducido de la mente
confío en que Lost sea mi mejor reemplazo
para iniciar un ejercicio coherente de la paternidad
confío también en que de acá a unos años
la civilización acabe con la literatura
escribir poesía y llegar a viejo es lo mismo que ser maletero y llegar a viejo
y cuando ella se muera va a dejar una obra, no como todos ustedes
que todavía no aprenden a estar solos
¿qué? ¿querés ser como ese
que dicta talleres y publica libros donde cuenta
que en toda su vida no supo mantener
las relaciones sociales? ¿cuarenta años,
solo, deprimido y caliente?
y cuando llegás a casa,
todo lo que alimenta
tu poesía
sigue ahí,
dispuesto a transformar cualquier ejercicio de alegría
en un balde de agua negra
cuando cumpla mis treinta años con la poesía los invito a todos
a morfar en la pizzería La familia
que los poetas con botines galácticos hagan muchos goles.


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